"No me gusta tu música de mierda" me cantó recién uno por atrás al ritmo de Fito y Fitipaldis..
Vine y subí el volumen. Pelotudo.
28.1.11
23.1.11
22.1.11
21.1.11
9.1.11
8.1.11
2.1.11
argento y la que te parió
-Disculpá ¿leche?
-¡Ah! Ahí en la jarra
-No, pero.. está fría. ¿Café?
-Eh.. allá, en la cafetera.
-No, pero.. ¿el café con leche? ¿caliente?
(imaginen mi cara de no te banco)
-....allá hay café, acá leche y si lo querés más caliente, allá está el microondas.
-¡Ah! Ahí en la jarra
-No, pero.. está fría. ¿Café?
-Eh.. allá, en la cafetera.
-No, pero.. ¿el café con leche? ¿caliente?
(imaginen mi cara de no te banco)
-....allá hay café, acá leche y si lo querés más caliente, allá está el microondas.
¡oh!
Como si la situación del chino no fuera lo suficientemente graciosa, entre todo eso un tano entra en sunga a la cocina. En buzito Y EN SUNGA.
el chino.. ¿reportero?
Entra el chino.
De entrada me cayó mal porque Lea, una nena de 8 años que está con los padres hospedada, había venido a pedirme algo y en cuanto empezó a hablar el loco entra y la interrumpe. Lea ninguna boluda: me hace caras, ofendida.
El tipo me pregunta los precios. Le muestro el cartel. Saca una camarota ¡y le saca una foto! ¿WHAT? Sigue preguntándome. Mientras habla me saca fotos a mí, al pasillo, al hall.
Se va a la cocina. Le pregunta a unos tanos de dónde son y se les pone a charlar. Me miro con Daniela, una argentina que vino sola, y me pregunta "¿¡a éste de dónde lo sacaste!?". Los tanos se reían. EL chino se pone a hablar con la mamá de Lea que le contestaba cortante, se vé que la hija le habrá dicho indignada que el chino no la dejó hablar.
El chino se pone a sacar fotos también en la cocina.
Viene un checo con su cámara y se para en varios puntos de la cocina como para sacarle fotos, dónde el chino pudiera verlo.
Apenas se fué el chino todos estallamos de risa.
Esas cosas que sólo pasan acá.
De entrada me cayó mal porque Lea, una nena de 8 años que está con los padres hospedada, había venido a pedirme algo y en cuanto empezó a hablar el loco entra y la interrumpe. Lea ninguna boluda: me hace caras, ofendida.
El tipo me pregunta los precios. Le muestro el cartel. Saca una camarota ¡y le saca una foto! ¿WHAT? Sigue preguntándome. Mientras habla me saca fotos a mí, al pasillo, al hall.
Se va a la cocina. Le pregunta a unos tanos de dónde son y se les pone a charlar. Me miro con Daniela, una argentina que vino sola, y me pregunta "¿¡a éste de dónde lo sacaste!?". Los tanos se reían. EL chino se pone a hablar con la mamá de Lea que le contestaba cortante, se vé que la hija le habrá dicho indignada que el chino no la dejó hablar.
El chino se pone a sacar fotos también en la cocina.
Viene un checo con su cámara y se para en varios puntos de la cocina como para sacarle fotos, dónde el chino pudiera verlo.
Apenas se fué el chino todos estallamos de risa.
Esas cosas que sólo pasan acá.
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